Abadía de Chantelle
En un entorno natural excepcional en pleno corazón del Allier, las benedictinas de Chantelle le abren las puertas de la abadía de Saint-Vincent para un tiempo de retiro espiritual.
Entre sus muros, las monjas benedictinas rezan, trabajan y le acogen para vivir un tiempo de descanso y renovación. La tradición monástica se articula en torno a los oficios, los momentos de silencio y los encuentros, a los que podrá asistir libremente.
Les retraites organisées par la communauté
La larga historia de la abadía de Saint-Vincent de Chantelle
La aventura de la comunidad comenzó en octubre de 1853, cuando las monjas benedictinas de la abadía de Pradines se enamoraron de un antiguo priorato y se instalaron en él. Allí, sobre ese espolón rocoso que domina las hoces de la Bouble, se conserva una bellísima iglesia románica y un conjunto de edificios, vestigios del castillo de los duques de Borbón embellecido por Ana de Francia en el siglo XVI. De aquel antiguo castillo, arrasado en 1635 por Luis XIII y Richelieu, no quedan más que una parte de las murallas que bordean el jardín y dos torres que confieren al conjunto un estilo medieval. Piedra a piedra, las benedictinas se dedicaron a la restauración del lugar para devolverle vida.
En sus orígenes, ya en el año 937, se edificó allí un santuario dedicado a san Vicente (¡patrón de los viticultores!) y un priorato fue confiado a canónigos regulares. Más tarde, a finales del siglo XI, estos construyeron una iglesia de estilo románico, notable por la pureza de sus líneas y el equilibrio de sus volúmenes.
Víctima de los avatares de la historia, el priorato fue puesto en venta durante la Revolución. Siglos después de la fundación del priorato, las hermanas perpetúan la vocación de los primeros habitantes del lugar viviendo según la Regla y el espíritu de san Benito, entre el trabajo y la oración.

Entre vida en común, soledad elegida y fraternidad: la vida de las benedictinas de Chantelle
La jornada monástica transcurre según el ritmo de las Horas, es decir, los tiempos fijos de oración cantada en la iglesia en comunidad. Siguiendo la Regla de san Benito, las hermanas asumen su vida y consagran una parte considerable de su tiempo al trabajo.
Champú, leche hidratante, agua de colonia: los productos de la abadía de Chantelle
Junto con laicos y tras la misa de la mañana, las hermanas se reúnen en los talleres de elaboración de productos cosméticos naturales.
Hace ya 60 años, las hermanas supieron combinar un profundo conocimiento de las plantas medicinales acumulado a lo largo de los siglos y la modernidad científica. Allí elaboran tranquilamente aguas de colonia, cremas para el rostro y el cuerpo y otros productos de tocador de reconocido prestigio.

Ce qui vous attend pendant votre séjour
Solo, en pareja o en grupo, viva un tiempo de pausa, de distancia, de silencio, de oración, de reflexión y de discernimiento, descubra la vida de la comunidad, prepare sus exámenes, participe en el trabajo del jardín en la calma plurisecular del monasterio.
Además, disfrutará de un acompañamiento personal a medida (como habrá comprendido, ¡las hermanas cuidan de usted con esmero!), de un entorno natural sencillamente excepcional y de la proximidad directa del camino de Santiago en el Bourbonnais (GR 300). También tendrá la posibilidad de venir a vivir un tiempo de servicio, puntual o de varios días, solo o en pequeño grupo (con su patrulla scout, por ejemplo).
Vivir un retiro espiritual en la abadía de Chantelle
Disfrutará de la cercanía de la comunidad y podrá compartir con ella los seis oficios diarios (desde las 05:40 de la mañana para los más madrugadores hasta las 20:00 de la tarde).
¿Viene solo? Ocupe una de las 18 habitaciones de la hospedería. Para los grupos, el monasterio dispone de una quincena de habitaciones y puede acoger hasta 25 personas. Cuenta además con un refugio confortable para los peregrinos y los senderistas de paso por el Camino de Santiago.
¿Desea trabajar en pequeños grupos o preparar sus exámenes? ¡Las dos salas de trabajo de la abadía le esperan! ¿Prefiere estudiar al sol? ¡No hay problema! El monasterio dispone de hermosos jardines en flor.

Géographie et activités
¡Para todos los amantes de la piedra antigua, los caminos sinuosos y la naturaleza sin fin! El monasterio y sus alrededores le sorprenderán gratamente.
Vuelta a los orígenes con las hoces de la Bouble
Situadas a los pies del monasterio y declaradas Patrimonio Natural Sensible, los cuatro kilómetros de las hoces de la Bouble encierran una auténtica riqueza paisajística, ecológica y cultural.
Recorra los senderos señalizados y adéntrese en una naturaleza salvaje llena de árboles centenarios al son del agua y los pájaros. El paseo puede prolongarse hasta el bosque de Giverzat.

Vichy, una ciudad elegante y refrescante
Situada a 30 km del monasterio, la ciudad de Vichy es la reina de las ciudades balnearias. Descubra su barrio termal y sus fuentes centenarias, llene sus cantimploras en las termas de los Célestins y pasee por sus incontables casas de estilo inglés e incluso barroco, sin olvidar su casino-teatro, redecorado en 1900 en estilo art nouveau.









