Abbaye de Soleilmont
La abadía de Orval es una abadía trapense belga, situada en Lorena, a dos pasos de la frontera francesa. Y no solo se hace cerveza allí...
Entre sus muros, los monjes de Orval rezan, trabajan y les acogen para vivir un tiempo de descanso y renovación. La tradición monástica está marcada por los oficios, los tiempos de silencio y los encuentros, a los que podrán asistir libremente.
Fue fundada en 1132, por deseo de la condesa Mathilde quien, al recuperar milagrosamente en ese lugar su alianza perdida, habría exclamado con gratitud: «¡esto es aquí un valle de oro!». Por derivación, el nombre se habría convertido en «Orval». Es precisamente lo que cuenta, entre otras, la célebre leyenda de Orval.
Les retraites organisées par la communauté
Hoy en día, la comunidad de Hermanos trapenses que vive en la abadía sigue la Regla de San Benito: «ora et labora» (en latín en el texto). Es decir: sus jornadas están estructuradas en torno a dos pilares fundamentales: los tiempos de oración cantada y los tiempos de trabajo.
Entre sus cinco oficios diarios, ¡también trabajan con sus manos! Y su trabajo merece la pena verlo (y algo más): producen, entre otras cosas, caramelos de miel, y en la propia abadía los monjes elaboran queso y, sobre todo... su célebre cerveza trapense, la Orval (¡una auténtica obra maestra lupulada)!
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Breve historia de la orden cisterciense de los monjes de Orval
La orden Cisterciense es una rama reformada de los benedictinos cuyo origen se remonta a la fundación de la abadía de Cîteaux por Robert de Molesme en 1098.
La orden cisterciense desempeñó un papel de primer orden en la historia religiosa del siglo XII. Se encuentra entre las órdenes monásticas más antiguas y goza de una reconocida autoridad espiritual, como lo atestigua su implantación en gran parte de los países occidentales.
Debe su considerable desarrollo a Bernardo de Claraval (1090-1153), hombre de una personalidad y un carisma excepcionales. Su influencia y su prestigio personal lo convirtieron en el siglo XII en el más célebre de los cistercienses. Aunque no fue su fundador, sigue siendo el maestro espiritual de la orden.
En la medida en que restauró la Regla benedictina inspirada por la reforma gregoriana, la orden cisterciense cuida con esmero la liturgia y hace del trabajo un valor cardinal, como lo demuestra su patrimonio técnico, artístico y arquitectónico. Además del papel social que desempeñó hasta la Revolución, la orden ejerció una influencia de primer orden en los ámbitos intelectual y económico, así como en el de las artes y la espiritualidad.

Ce qui vous attend pendant votre séjour
Vivir un tiempo de retiro espiritual en la abadía de Orval
Esta acogida está abierta tanto a grupos como a personas individuales, hombres y mujeres, por una duración de 2 a 6 noches.
- Los huéspedes están invitados a unirse a la oración de la comunidad, con ocasión, por ejemplo, de los siete oficios diarios celebrados por los monjes: desde las vigilias a las 5 de la mañana hasta las completas, a las 20 h.
- Las personas que lo deseen pueden solicitar un encuentro con un monje para conversar y profundizar en alguna cuestión de vida.
- Los grupos vienen con su propio animador.

Condiciones ideales para un tiempo de calma en la abadía de Orval
Cada año, durante el verano, se animan tiempos de renovación por un Hermano de la comunidad.
Para favorecer el recogimiento y la renovación, las comidas se toman en silencio, con una suave música de fondo. Los huéspedes están invitados a adoptar una actitud de discreción y meditación en el interior de los edificios y en el patio de los huéspedes. Hay salas de conferencias disponibles para encuentros, y donde dar rienda suelta a un entusiasmo algo más sonoro...
En el plano práctico, cabe señalar que la hospedería de la abadía:
- Dispone de habitaciones de una o dos camas, algunas equipadas con aseo.
- Facilita sábanas bajo petición por 8€ (se recomienda traer su propio juego de sábanas).
- Dispone de un chalet destinado al alojamiento de grupos de jóvenes o familias con niños pequeños que deseen vivir una experiencia monástica. Cuenta con un dormitorio de 16 camas, cuatro dormitorios de ocho camas, varios estudios y cocinas, una sala de reuniones...
- Está abierta a todos, y nadie debe privarse de venir por una cuestión de dinero. ¡Siempre hay una manera de arreglarlo!

Géographie et activités
Los alrededores y actividades en torno a la abadía de Orval, en la frontera franco-belga
El monasterio no vive aislado ni replegado sobre sí mismo. Desde el principio, San Benito quiso una comunidad abierta, que viviera en relación con la sociedad circundante y con la Iglesia local. Los monjes de Orval acogen sin distinción a todos los que acuden a ellos en la abadía.
- Algunos piden ayuda material; otros desean ser acompañados en su búsqueda espiritual. De un modo u otro, se unen a nuestra oración en la liturgia de las horas o en la celebración de la Eucaristía, y descubren el sabor de la vida de una comunidad monástica.
- Pueden encontrarse con un monje con quien hablar, para escucharles y responder a sus preguntas.
- La abadía es un lugar de acogida ideal para vivir algunos días en un marco de silencio y belleza.
- La hospedería acoge a jóvenes y adultos, hombres y mujeres, grupos y personas individuales para una estancia de retiro y recogimiento.
- Para todos, la estancia en la abadía, aunque sea breve, será la ocasión de vislumbrar la belleza de los oficios, la calma del monasterio o el entorno natural del bosque de Orval.



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