Acogida del Convento de Malet
El Convento de Malet, situado en Saint-Côme-d'Olt en el valle del Lot, ofrece un entorno tranquilo y espiritual para retiros de renovación.
Acogiendo a peregrinos y buscadores de sentido, invita a la oración, al silencio y a la comunión, en plena naturaleza.
Les retraites organisées par la communauté
La historia y la acogida en el Convento de Malet
El Convento de Malet es un lugar lleno de historia y de herencia espiritual.
Fundado en 1806 por Jeanne Planchon, una hija de la tierra, la congregación de las Ursulinas de Malet ha estado profundamente marcada por la espiritualidad de Santa Ángela Merici, fundadora de la orden de las Ursulinas en el siglo XVI. En Malet, la misión de las hermanas ursulinas siempre ha girado en torno a la oración, la educación y el acompañamiento de los más vulnerables.
Hoy en día, una pequeña comunidad de hermanas de edad avanzada sigue viviendo en Malet, sosteniendo en su oración a todas las personas acogidas y compartiendo su herencia espiritual.
El Convento de Malet es un verdadero refugio de paz donde reina la serenidad.
La comunidad de las Ursulinas vive aquí según un ritmo de oración, silencio y meditación, acogiendo a cada persona con un espíritu de benevolencia, tolerancia y sencillez.
Es un lugar donde la fraternidad y la oración están en el corazón de la vida cotidiana, y donde los huéspedes son invitados a renovarse y a profundizar en su búsqueda espiritual.

La comunidad y la congregación ursulina
Las hermanas ursulinas, herederas de Santa Ángela Merici, llevan una vida sencilla, fundada en la oración, la acogida y la escucha.
Están animadas por valores de servicio, comunión y compartir. Al venir a Malet, usted se inscribe en una tradición de servicio y de encuentro.
Las actividades cotidianas de las hermanas incluyen momentos de oración, tiempos de silencio, reuniones fraternas y momentos de apertura a quienes pasan por el convento.
Sus oraciones sostienen a todos los que se hospedan en Malet, y se comprometen con la misión de este lugar único.

Lo que le espera durante su estancia
Hacer un retiro en el convento
El Convento de Malet propone una variedad de retiros adaptados a las necesidades de cada persona, ya sean retiros en silencio, de descanso, de renovación o retiros espirituales acompañados.
Los huéspedes pueden elegir participar en retiros temáticos, caminatas por los alrededores o momentos litúrgicos especiales.
Hay acompañamientos espirituales personalizados disponibles para quienes deseen un apoyo más específico, y actividades manuales como la jardinería o talleres sencillos permiten vivir el retiro desde la simplicidad.
Las comidas se toman en común, y cada uno puede participar en la oración, la meditación o los momentos de compartir propuestos.
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La hospedería y los edificios
La hospedería del Convento de Malet es un espacio sencillo y tranquilo, con habitaciones individuales o compartidas.
Los edificios son sobrios y luminosos, con vistas al jardín o al valle. Hay un oratorio y una capilla para la oración y el recogimiento, así como una biblioteca para momentos de lectura y silencio.
El jardín, propicio para el paseo y el descanso, es un verdadero refugio de tranquilidad.
Las comidas se toman en un comedor común, en un ambiente acogedor y respetuoso con el ritmo de cada uno.

Geografía y actividades
Geografía y entorno
El Convento de Malet está situado en el valle del Lot, en el corazón del pueblo medieval de Saint-Côme-d'Olt.
La región es rica en paisajes y en patrimonio, con lugares por descubrir como la meseta de la Aubrac, el museo Soulages en Rodez, y los pueblos declarados entre los más bonitos de Francia, como Estaing y Sainte-Eulalie-d'Olt.
En las cercanías se encuentra también Conques, célebre por su patrimonio románico, así como Laguiole y sus afamadas cuchillerías.
El entorno natural de la región invita a la marcha, a la contemplación y al descubrimiento de la cultura local.
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Actividades y lugares de interés en los alrededores
Los huéspedes del Convento de Malet pueden disfrutar de numerosas posibilidades de actividades a pie, como pequeñas rutas de senderismo alrededor de Saint-Côme-d'Olt y a lo largo del Lot.
En coche, los huéspedes pueden explorar la meseta de la Aubrac, la ruta de los quesos, o visitar los numerosos lugares culturales y naturales de la región. La gastronomía local, los mercados y el patrimonio son también grandes atractivos, especialmente según la época del año.
El Convento de Malet es, en definitiva, un lugar donde la historia, la espiritualidad y la naturaleza se encuentran, ofreciendo a los huéspedes un marco perfecto para la renovación, la paz interior y el descubrimiento.










