.webp)
Vida profesional, vida personal
Para personas, creyentes o no, que se plantean preguntas sobre su vida profesional y personal, que se sienten divididas, quieren profundizar en lo que les pasa, recuperar el sentido, tomar decisiones claras, ser más libres.
Vida profesional, vida personal
Me inscribo
Recuperar el equilibrio
- Acumula horas extra sin descanso, tanta es la presión en el trabajo.
- Siempre se le pide más, más rápido, todo el tiempo.
- Las nuevas herramientas informáticas no le ayudan a desconectarse, ya no hay fronteras claras entre vida profesional y vida personal; cuando el teletrabajo entra en juego, debe hacer malabares con varias «vidas» a la vez.
Durante esta sesión, tomará el tiempo de releer la manera en que vive su trabajo y su organización, los cambios de su entorno profesional, su equilibrio vital, el lugar que da a su familia, a los amigos, a los compromisos extraprofesionales, con el fin de adquirir una conciencia más viva de sus fortalezas y sus límites para avanzar con mayor serenidad dentro de las circunstancias y a través de ellas.
.webp)
-
- Las sesiones del área «Vida profesional» en Penboc'h utilizan la pedagogía ignaciana de la relectura, el discernimiento, la escucha del otro, de uno mismo y de la palabra de Dios.
- No se trata de recibir enseñanzas, sino de aprender a utilizar mejor nuestros recursos personales para elegir en libertad.
- Cada sesión se vive en un pequeño grupo de unas 8 personas.
- El clima de silencio ayuda a respetar el camino de cada uno, a detenerse y descansar.
- La sesión alterna momentos de reflexión personal, momentos de puesta en común en grupo y momentos libres para salir a caminar por la naturaleza.
- Se beneficia de un acompañamiento personal diario.
- Un texto bíblico propuesto a la meditación y la reflexión ilumina el camino en cada etapa.
- La vida del Centro está marcada por momentos de oración comunitaria, laudes y Eucaristía.
Traiga un cuaderno y algo con qué escribir; también puede traer su Biblia.
Recuerde traer calzado para caminar y lo necesario para protegerse del sol, pero también... ¡de la lluvia!
Y para disfrutar bien del golfo, ¡venga con su bañador!
